Al concluir el ciclo 2023-2025, el consenso del mercado sugiere un cambio de régimen fundamental. La era del “alto crecimiento nominal” está dando paso a un periodo definido por la contracción de los rendimientos en efectivo, la limitación de los recursos físicos y una política industrial agresiva.
Observaciones clave:
- Liquidez: El “refugio monetario” parece estar deshaciéndose a medida que los bancos centrales bajan los tipos.
- Tecnología: La tesis de la inversión en IA está pivotando del software digital (LLM) a la infraestructura física (energía, red, robótica).
- Riesgos macroeconómicos: La inflación estructural impulsada por la escasez de materias primas y los déficits fiscales sigue siendo una de las principales preocupaciones a medio plazo.
El fin de los paraísos fiscales: implicaciones para la tesorería de las empresas
El cambio más significativo en las perspectivas para 2026 se refiere al tipo sin riesgo. Durante los últimos dieciocho meses, los equivalentes de efectivo ofrecieron una rara combinación de liquidez y rendimientos reales positivos. Las proyecciones actuales de la curva de rendimientos indican que esta anomalía se está corrigiendo.
Con los principales bancos centrales (Fed, BCE, SNB) inmersos en ciclos de relajación para apoyar los mercados laborales, el rendimiento de los depósitos a un día se está comprimiendo. Los análisis de mercado sugieren que permanecer en el extremo corto de la curva conlleva ahora importantes riesgo de reinversión.
Los datos históricos indican que, en entornos de tipos a la baja, los rendimientos del efectivo decaen rápidamente. En la actualidad, se observa que los inversores institucionales amplían la duración, invirtiendo en deuda soberana y de grado de inversión para “asegurar” los rendimientos antes de que los diferenciales se estrechen aún más. En el caso de los prestatarios empresariales, ocurre lo contrario: mientras los tipos básicos bajan, los diferenciales de crédito pueden ampliarse si aumenta la volatilidad, lo que sugiere una oportunidad para el asesoramiento en materia de deuda y la optimización de la estructura de capital.
El ciclo de inversión en “IA física
La narrativa del mercado en torno a la Inteligencia Artificial está madurando, pasando de una historia dirigida por el software a un ciclo industrial dirigido por el hardware. El cuello de botella para la adopción de la IA en 2026 parece ser más físico que digital.
El déficit de infraestructuras: La infraestructura de red actual de los mercados desarrollados es insuficiente para satisfacer la demanda energética a hiperescala de los centros de datos de nueva generación. Esto respalda la tesis alcista de los “picos y palas” de la transición energética:
- Modernización de la red: Cableado de alta tensión, transformadores y aparamenta.
- Energía de carga básica: Energía nuclear (SMR) y proveedores renovables capaces de producir 24 horas al día, 7 días a la semana.
Los modelos de valoración están cambiando para favorecer a las empresas con activos tangibles. Observamos la aparición de una “prima de escasez” para las empresas que fabrican el hardware de robótica y automatización necesario para desplegar la IA en la economía física (“IA incorporada”).
El superciclo de las materias primas
Paralelamente al cambio tecnológico, resurge la escasez de recursos. El impulso mundial a la descarbonización encierra una paradoja inherente: la economía verde es significativamente más intensiva en metales que la economía de combustibles fósiles a la que sustituye.
El desajuste entre oferta y demanda: Los vehículos eléctricos, las turbinas eólicas y los centros de datos requieren grandes cantidades de cobre, litio y tierras raras estratégicas. El gasto de capital en minería ha ido por detrás de la demanda durante una década, creando un déficit estructural de oferta.
En los escenarios de 2026, las materias primas no se consideran meras coberturas contra la inflación, sino activos de crecimiento. Además, la tendencia a la “soberanía de los recursos” -en la que las naciones almacenan materiales críticos- puede exacerbar la volatilidad de los precios. Las auditorías de la cadena de suministro y las estrategias de cobertura frente a la inflación de los costes de los insumos se están convirtiendo en componentes fundamentales de la preservación de los márgenes de las empresas industriales.
Dominio fiscal y mercados orientados por la política
La era de la “mano invisible” que asignaba el capital ha sido sustituida por la “dominación fiscal”. El gasto público en política industrial -defensa, reindustrialización y seguridad energética- es ahora el principal motor de los resultados del sector.
Los sectores alineados con el gasto estatal (defensa, industria nacional) tienen efectivamente un suelo de ingresos proporcionado por el sector público. Sin embargo, esto conlleva el riesgo de “represión financiera”, en la que los tipos de interés se mantienen por debajo de la inflación para gestionar la carga de la deuda pública. En un régimen de este tipo, los activos reales (infraestructuras, bienes inmuebles) han obtenido históricamente mejores resultados que los activos nominales.
La divergencia Este-Oeste
La correlación entre los mercados mundiales se está rompiendo. Mientras que las valoraciones estadounidenses en el sector tecnológico de alta capitalización parecen exageradas en términos históricos, los mercados asiáticos ofrecen un perfil divergente.
China e India: La reestructuración económica de China está pivotando hacia la fabricación de gama alta (vehículos eléctricos, tecnología verde), creando bolsas de valor en verticales industriales específicos a pesar de los vientos en contra macroeconómicos más amplios. Mientras tanto, la India y el Sudeste Asiático siguen beneficiándose de la diversificación de la cadena de suministro “China +1”.
Para los asignadores globales, “Internacional” ya no es un monolito. Cada vez es más habitual en los modelos institucionales un enfoque granular que distinga entre el crecimiento demográfico de la India y la recuperación industrial de China.
Preguntas clave para nuestros analistas para el ciclo 2026
La siguiente sección aborda cuestiones estratégicas de alto nivel que se debaten actualmente en los comités de inversión.
¿Cómo influye el ciclo de tipos en la planificación de la liquidez? A medida que bajan los tipos, aumenta el coste de oportunidad de mantener efectivo. Las estrategias de tesorería suelen pasar de los depósitos a un día a instrumentos de duración media para preservar el rendimiento y protegerse de la erosión de los ingresos.
¿Qué es la tesis de la “IA física”? Esta tesis sugiere que la principal captación de valor en la IA está pasando de los creadores de software (LLM) a los habilitadores físicos: las empresas que suministran la electricidad, la refrigeración y el hardware necesarios para hacer funcionar los modelos.
¿Por qué resisten las materias primas pese a la ralentización del crecimiento? La demanda está impulsada por tendencias estructurales inelásticas (transición ecológica, defensa, centros de datos) más que por el PIB cíclico. Esto crea un suelo de precios incluso si la economía en general se suaviza.
¿Es un riesgo la concentración del mercado de renta variable estadounidense? Los datos de consenso ponen de relieve que la amplitud del mercado estadounidense es históricamente estrecha. Muchas estrategias se están diversificando ahora hacia las empresas de mediana capitalización y los mercados asiáticos para mitigar el riesgo de valoración inherente a los principales nombres tecnológicos estadounidenses.
Información jurídica importante
Este documento ha sido emitido por Neumarz y está destinado únicamente a fines informativos. Constituye “Material de Marketing” y/o “Comentarios de Mercado” bajo la Ley Suiza de Servicios Financieros (FinSA) y no constituye una “Recomendación Personal” o “Asesoramiento de Inversión.”
La información aquí contenida no tiene en cuenta los objetivos específicos de inversión, la situación financiera o las necesidades de ningún destinatario concreto. No se ofrece ninguna declaración ni garantía, expresa o implícita, en relación con la exactitud, integridad o fiabilidad de la información aquí contenida. Los resultados pasados no son indicativos de resultados futuros. Los inversores deben consultar a sus propios asesores financieros, jurídicos y fiscales antes de tomar cualquier decisión de inversión.


